martes, 27 de agosto de 2013

“El Proceso- F. Kafka”

Kafka sin lugar a duda fue y ha sido uno de los más grandes escritores y literatos del siglo XX. Su obra ha influenciado en gran medida a la literatura universal y a otros autores contemporáneos de manera innegable y que ha causado gran revuelo entre los críticos de la literatura, pues su obra ha sido muy polémica en cuanto al sentido estricto en el que se dé una interpretación real en función de distintas doctrinas que le critican. Un gran ejemplo es su obra “El Proceso” que fue considerada por el mismo autor como una obra inconclusa.

El Proceso, una obra magnífica en todo sentido, aborda diversas perspectivas de las cuales podemos partir para un análisis de las situaciones que en la historia juegan un papel muy importante puesto que envuelven al personaje principal (José K.) en una serie de artilugios en contra de sí mismo y en juego está su libertad al ser acusado de alguna pena que en principio desconoce y que seguirá desconociendo hasta su  inminente y fatal destino. En principio, el primer punto versus su libertad es la falta de “humildad” que tiene frente a la situación, es decir, se opone rotundamente y manifiesta, desde el comienzo, su notorio rechazo al proceso por el cual estaba pasando desde que fue irrumpido en sus aposentos de manera repentina por sujetos que en su vida había visto y que objetaban una pena que no le fue expuesta en ningún momento. Por consiguiente el actuar de K. no fue el más adecuado, como normalmente lo es en una persona que se encuentra en dicha situación, es decir,  en calidad de acusado, ya que su actuar fue agresivo desde el primero momento y no coadyuvo en principio con dicha situación.

El carácter arbitrario de la situación deja en claro que no es un aparato jurídico loable o mejor dicho no es competente en el sentido estricto de llevar la situación de K. puesto que no es legitimado su derecho a ser informado sobre la imputación que se le alude y de igual manera solo es obligado a ir a “declarar” y por tanto la violación a sus “garantías individuales y/o derechos humanos” fue sin ni más un paso que se dio en el proceso mismo en el que se le privó  sin importar tan siquiera las palabras de K. en defensa propia-  lejos de conocer su imputación- frente a la autoridad, quienes no lo juzgaron ni procesaron como normalmente debería de haber sido, y que por tanto no existía motivo alguno para su distinto proceso judicial.

La manera en que se llevó el proceso en contra de K. muestra una clara y real idea de cómo funciona el ciudadano frente al aparto burocrático y al Estado mismo, refleja la ignorancia del individuo frente a las situaciones legales, y cómo actuar ante ellas, puesto que muchas veces la intimidación  sirve como medio para sustraer la libertad de quien es procesado y de la misma manera es violentada la integridad del individuo en tanto que se hace presente el abuso de autoridad en todos los aspectos, la impartición de justicia se hace presente ni tan siquiera en el más mínimo detalle, he ahí donde las lagunas comienzan a hacerse visibles dentro del ámbito jurídico, pues son éstas las que se suman a la falta de congruencia en algunas leyes y por la cual la jurisprudencia no se lleva a cabo de manera más competente en los distintos casos establecidos.

Es de conocimiento general, o al menos debería ser así, que ningún individuo sea cual sea el interés o culpabilidad imputada, puede ser condenado sin previo juicio para un análisis de la situación en la que se vea inmerso dicho “presunto culpable” y que se demuestre verdaderamente el acto imputado y por el cual se le ha privado de la libertad. K. desgraciadamente no corrió con la misma suerte pues fue condenado a ser azotado, que sin una alusión al hecho del porque se tomó esa decisión, tan solo fue acatada por los agentes correspondientes y actuaron de manera visceral ante tal cuestión, pues el final era inminente y de ninguna manera aplazable pues el martirio de K. terminaría por fin aunque no en los mejores términos como hubiésemos deseado, fue privado de la vida de una manera cruel podemos decir, pues no fue en si la condena a la que fue dictaminado pero fue la suerte con la que corrió.

En conclusión, la obra de Kafka ha sido precursora de múltiples avances en cuestión jurídica y sobretodo de la materia penalista, ha sido forjador de criterios y análisis concretos de dicha materia; así mismo nos da pauta a la reflexión y análisis propio de nuestro sistema jurídico mexicano, de cómo actuamos frente a éste y como deberían de ser apreciadas las leyes para su mejor jurisprudencia y aplicación a la ciudadanía, que tiene como derecho conocer en su totalidad la funcionalidad de dicho sistema y como deberá actuar ante una situación determinada.

jueves, 15 de agosto de 2013

“El Señor de las Moscas” de William Golding

El hombre ha sido desde la antigüedad  un ser que necesita sin duda alguna vivir en sociedad, pues por sí mismo le sería difícil sobrevivir mucho tiempo, ya que en sus primeros años no es apto por sus propios medios de subsistir. A través del tiempo, se ha hecho mucho más compleja la manera en como los hombres dentro de sus agrupaciones van tomando orden, consciencia y poder, los cuales son necesarios para  mantener la estabilidad de sus mismos grupos. “El Señor de las Moscas”, es una historia que me cautivó ya hace algunos años al leerla y que ahora a través del tiempo y del estudio, puedo comprender la dimensión de dicha historia y del análisis tan profundo que se puede realizar en torno ella desde distintos puntos de vista.

Esta historia nos muestra claramente la necesidad de un “hombre social”, es decir, de un hombre que pese a circunstancias adversas en su entorno, mantiene la necesidad de convivencia, orden, de fuerza y supervivencia. Para poder lograr el control del grupo en la historia, se basan sobre un artículo encontrado por uno de los protagonistas (Piggy) y se trata de un caracol, que si bien es cierto, para la cultura mesoamericana es un símbolo muy preciado y un objeto que se le dio un importante uso en la época precolombina, tan importante que era utilizado en todo momento, pues su función era la de comunicar o anunciar, era el llamado de las masas; así mismo se prestó a la función para el grupo de infantes los cuales tomaban turno de opinión y respondían al llamado del caracol, a partir de este momento comienza a reflejarse otro punto muy importante distintivo del hombre, que es la imposición de una “regla”, la cual sería en todo momento acatada por el grupo a la que fue destinada y por la cual comenzará una nueva etapa a la que se une el orden y la organización, pues dicha regla se concreta en quien tenga el caracol tendrá el derecho de opinar frente al grupo, y lo cual da pauta también a la posesión del liderazgo del grupo por parte del “más fuerte”.

El poder ciertamente es una de las cuestiones más anheladas por el hombre, pues en esto engloba el control sobre las masas, la disposición de la riqueza y la decisión sobre todo lo que en su poder se encuentra reunido, tal y como nos los señalan Rousseau y Maquiavelo en sus obras alusivas a este tema. El poder es cedido por votos en “aparente democracia”, que quizá no podamos usar tal cual este adjetivo al acto de elección por parte del grupo hacia con Ralph para obtener el liderazgo en un principio, pues hablar de democracia implicaría mayor detalle, situaciones y circunstancias  que concebirían la misma como tal, pero quizá podamos dejarlo como “aparente” pues se puede poner en comparación al hecho mismo de efectuar el  sufragio por quien quieres que sea tu líder. A partir de que el poder es cedido, lo primero y más necesario para mantener como ya habíamos mencionado, la estabilidad dentro del grupo, será la imposición de reglas para la mejor convivencia, y es eso mismo lo que Ralph en un momento dado hace con sus ahora “seguidores”. Comienza el tiempo de la construcción de un campamento, que podamos comparar la acción a la de edificación de un imperio que estaría constituido por palacios, centros ceremoniales, etc. Da incio para el grupo de Ralph un momento lleno de características especiales con las cuales empezó de igual manera la civilización del hombre y el mejoramiento de sus condiciones se supervivencia, pues el fuego se hizo presente como un elemento indispensable para el ser humano, pues de ello depende mucho la vida, en consecuencia necesitará de alimento y este le será dado por una de las primeras actividades que realizó el hombre primitivo en grupo que fue la cacería, por medio de herramientas construidas por ellos mismos, y que en un paso anterior tendrán que manipular perfectamente para sobrevivir y para luchar, pues las fricciones entre el grupo comenzaban y las divisiones se hacían  cada día más marcadas entre quienes estaban con uno y con otro líder. Lo anterior también ha sido parte innegable de la naturaleza humana, que es la lucha por el poder, pues innumerables pueblos fueron divididos y en la actualidad lo son a consecuencia de la confrontación de ideales y malestares comunes.

 Por otro lado tenemos un personaje muy singular, del cual ya habíamos hablado en anteriores líneas, se trata de Piggy, de quien podamos hacer reflexión sobre su papel desempeñado dentro de la trama y que hago alusión a que funcionó como una especie de consejero, una “auctoritas” como era conocido el poder del Senado en la Antigua Roma, pues eran los prudentes quienes aconsejaban al rey acerca de sus decisiones, y es eso mismo lo que Piggy realizaba para con Ralph. Su desafortunada muerte causó un conflicto enorme dentro de quien recibía sus consejos – Ralph-y por quien algunas veces era guiado, Piggy pereció en su lucha por la conciliación y  la prudencia.

El acto criminal siempre ha sido parte también de la historia del hombre, y que verdaderamente ha causado conflictos enormes su presencia en distintas circunstancias y épocas, la manera de ser castigado un criminal dependerá de la sanción que coloque alguna ley expedida por el o los líderes acorde con el acto cometido, pues se debe castigar la mala conducta de algún miembro del grupo que afecta directa o indirectamente la armonía que en él se genera; esto mismo fue lo sucedido en dicha historia, donde aparece el acto de tortura con azotes públicos, como se solía realizar en algunos pueblos de las civilizaciones antiguas y modernas de igual manera. Es un acto de barbarie sin duda, pero el cual fue fructífero realizar durante siglos para enmendar la conducta de un miembro mal intencionado y que en cierta medida hoy aplicamos.

Habiendo analizado los rasgos característicos de la obra “El Señor de las Moscas”, desde un punto de vista histórico, sociológico quizá y antropológico en cierto sentido, nos damos cuenta que dicha historia contiene los matices necesarios para el análisis de una micro sociedad, de cómo el hombre es por naturaleza social, y de cómo quizá en algún momento comenzaron las primeras sociedades a partir de los rasgos humanos y animales que generamos en contacto con otro de nuestra misma especie; de cómo el hombre se vuelve “hombre” sin dejar de lado el sentido propiamente animal. 

Vicente Flores.

lunes, 29 de julio de 2013

“Los Olvidados” -Luis Buñuel

Durante la historia moderna del hombre, es decir, desde hace ya algunos siglos, en todo el mundo la división de clases ha sido marcada tajantemente por el sistema económico al que tengan acceso todos y cada uno de los miembros de una sociedad, y como se ha visto hasta ahora los que mejores oportunidades y posibilidades económicas tienen son los menos, esto se traduce en que el grueso de la población pertenece a una clase más baja, y qué decir de aquellos que viven la miseria misma, este panorama exactamente es el que nos presenta Luis Buñuel en su filme “Los Olvidados”, enfocando su atención y análisis total a esta última clase de la que he hecho mención: los de la clase baja.

Comenzaré así pues, con un pequeño fragmento que se menciona en el inicio de la película “[…] las ciudades modernas esconden bajo sus magníficos edificios, niños mal nutridos, sin higiene, sin escuela, semillero de futuros delincuentes […]” sin duda, estas palabras subyacen bajo un cúmulo de situaciones de la cruda realidad, como bien decían al comienzo, México no es excepción de esta realidad que en muchos países ricos y pobres existe, pues la clase baja es y será la más vulnerable a todos los males que aquejan a una sociedad. El delinquir es una situación o acción mejor dicho, que ha proliferado siempre en la clase baja, aunque justificada en cierto modo, pero no aplaudida ni solapada, ya que la necesidad que existe de cubrir los menesteres básicos de todo individuo, entre lo que destaca el alimento, elemento por el cual las disputas y riñas son paradójicamente “el pan de cada día”, pues en ocasiones nos muestra la película como es que tratan de conseguir satisfacer dichas necesidades. El vandalismo ha sido siempre una salida fácil para conseguir ciertas cuestiones, pues es mejor y más sencillo robar que trabajar para ganarlo.

Un elemento primordial influyente en este tipo de acciones sobre los jóvenes de la clase baja, es la falta de una figura que los guie y peor aún la desintegración familiar que se vive, y de la cual es muy común en dicho estrato, aunque cabe aclarar que no es especifico de la una clase los problemas de este tipo, sin embargo si son más propicias a darse en un estrato más bajo cabe mencionar por la dificultad de  satisfacción parcial o total de dichas necesidades. Este elemento mencionado en principio, creo yo va de la mano con la educación, pues aunque la educación no es garantía de cero vandalismo, es cierto que es una guía o camino por el cual los jóvenes se pueden mantener alejados de vicios y malos actos que perjudiquen su libertad. Como se vio en el filme, la autoridad no siempre es opresora en el sentido en que su fuerza la ejerza sobre el que delinquió para que pague por el delito cometido, sino se mostró un claro ejemplo de cómo a través de la oportunidad de la educación el Estado puede ser corrector en cierta medida a las acciones mediocres y negativas del individuo, tal es el caso de uno de los personajes, que por falta de atención de su madre, sin acceso a la educación y el medio en el que se desenvolvía propició a las malas conductas, y que se le dio la oportunidad después de un supuesto robo, acceder (aunque por la fuerza) a aprender un oficio, ofreciendo de tal manera el lleno total de los menesteres básicos como ropa, alimento, techo, etc., aunque si bien es cierto que no en las mejores condiciones, sí en la cobertura de tales. Otro de los elementos que me llamó la atención fue como marcó un acto de violencia la vida de dicho personaje, en el que daría pauta al inicio de su reformación a partir de su participación como espectador y cómplice de la muerte de un individuo, pues fue quizá el impacto y el cargo de conciencia en cierto modo el que lo orillo a dar ese paso para su mejor condición de vida, aunque al final muere en manos del líder de su grupo por supuesta traición.

Por otra parte, también se encuentra la parte de dicha población que no necesariamente delinque para obtener la satisfacción de dichas necesidades, sino que a pesar de la dificultad de poder mantenerse, se dan la oportunidad de trabajar y colaborar en tareas simples en cierto aspecto, pero bien ganado el pan y techo.
Ser un individuo de bajos recursos no es sinónimo de delincuente, así mismo ser de clase posicionada no te coloca como buena persona, aunque si por lo prejuicios que se anteponen a las acciones en primera instancia y que juzgan inciertamente ante una realidad económica como algo ya estipulado o etiquetado.


Concluyendo, “Los Olvidados” cautiva a todo que la ve, o por lo menos se lleva en la reflexión algo por mas vano que esta situación pueda parecer, a la cual nos hemos acostumbrado como sociedad, pues hemos convivido sino de cerca con ello, si como parte del entorno, y es ahí donde radica el problema, en que “nos acostumbramos” es decir, lo hemos hecho ya parte normal de nosotros, pero tampoco se ha dado la solución plausible para la disminución de esta condición que desgraciadamente en las últimas décadas ha ido en incremento y que no solo afecta ya a la clase social baja sino a los estratos en general. Es precisamente a ellos, a “Los Olvidados”, ese sector vulnerable del que pocas veces volteamos a ver para ayudar, pero que sin embargo damos queja de ellos a diario, desprecio en muchos casos y odio o vergüenza en otros más, pues solo vemos como caen pero no tendemos la mano para levantarlos, ya que vivimos en un mundo en que pareciera ser que no existen pero que paradójicamente son el sustento nuestro, pues gracias al trabajo “inferior” (como lo catalogamos muchas veces) que realizan es cómo podemos tener los de “arriba” las diversas comodidades, el fruto  servido en la mesa o el servicio necesario para nuestra satisfacción. La reflexión de esto queda en cada uno de nosotros, que vivimos a diario con problemas sociales pero que pocas veces trabajamos para erradicarlos. 

Vicente Flores.

miércoles, 24 de julio de 2013

“El futuro de la democracia” N. Bobbio (puntos esenciales de su obra)

La democracia, la define Bobbio como el conjunto de normas o reglas primarias y/o fundamentales que establecen QUIEN está autorizado o facultado para tomar las decisiones colectivas y bajo que procedimientos hacerlo. Hace un comparativo con respecto de los individuos que tienen derecho al voto, contemplando tres vertientes, en las que una está definida por ciudadanos varones mayores de edad, otra donde solo los propietarios votan y una última donde las mujeres también están contempladas al voto.

Se vislumbran dos vías de interdependencia entre un Estado Liberal y un Estado Democrático: la de la línea que va del Liberalismo a la Democracia y una segunda que va de la Democracia al Liberalismo. Con respecto a la primera, se encuentran necesarias ciertas libertades para el correcto ejercicio del poder democrático, y haciendo referencia a la segunda instancia Democracia-Liberalismo, es indispensable el poder democrático para poder garantizar la existencia y persistencia de las libertades fundamentales.

Bobbio conceptualiza dos ideales de la realidad, el de la derecha- que refiere a una democracia que se ha transformado en un régimen semi anárquico, teniendo como consecuencia la destrucción del Estado; por otro lado contempla la fracción de izquierda, en el que la democracia parlamentaria se está transformando cada vez más en un régimen autocrático. A partir de estas dos concepciones podemos hablar sobre el nacimiento de la sociedad pluralista, en la que el autor cita el nacimiento de la democracia desde una concepción individualista de la sociedad, en que la sociedad política es el producto artificial de la voluntad de los individuos.

Existen tres corrientes o vías por las que se caracteriza la filosofía social de la época moderna, y que influyeron en la concepción individualista de la sociedad y el Estado: el Contractualismo, la Economía Política y la Filosofía Utilitatista.

Norberto Bobbio hace un critica con respecto de lo estados democráticos, aludiendo a que  los grupos se han vuelto cada es más los sujetos políticamente relevantes. No son los individuos sino los grupos los protagonistas de la vida política en una sociedad democrática, en la q ya no hay un solo soberano, ni el pueblo o la nación compuesto por individuos que adquirieron el derecho de participar directa o indirectamente del gobierno, el pueblo como una unidad ideal, sino el pueblo dividido objetivamente en grupos contrapuestos, en competencia entra ellos con su autonomía relativa respecto al gobierno central.


La democracia moderna, nacida como democracia representativa, debería haber sido caracterizada por la representación política, es decir, por una forma de representación en la que el representante, al haber sido llamado a velar por los intereses de la nación, no puede ser sometido a un mandato obligatorio. El principio en el que se basa la representación política es exactamente la antítesis o contraposición de aquel en el que se fundamenta la representación de los intereses, en la que el representante, al tener que velar por los intereses particulares del representado, está sometido a un mandato obligatorio.

Vicente Flores.

“El futuro de la democracia” –N. Bobbio (análisis)

Hablar de democracia es entablar una serie de artilugios concatenantes con respecto de una vía donde la mayoría elige, diría Bobbio, “La democracia como el conjunto de normas o reglas primarias y/o fundamentales que establecen QUIEN está autorizado o facultado para tomar las decisiones colectivas y bajo que procedimientos hacerlo”, es quizá una definición bastante acertada y muy digerible a la comprensión.

Existen dos vías de interdependencia entre dos conceptos que bien pudieran parecer semejantes, pero que hay un hilo conductor entre ambos: Estado Liberal y  Estado Democrático. Con respecto a la conducción que va del Liberalismo a la Democracia, podemos encontrar necesarias ciertas libertades para el correcto ejercicio del poder democrático; y en referencia a la vía de la Democracia al Liberalismo, dice Bobbio, es indispensable el poder democrático para poder garantizar la existencia y persistencia de las libertades fundamentales, así mismo asegura que un estado no liberal, no asegura un correcto funcionamiento de la democracia, pues si bien es cierto que como explicaba en líneas anteriores pueden parecer semejantes los conceptos de democracia y liberalismo, hay un hilo conductor entre la dos que la diferencia y que mantiene la estructura de cada una, viciando necesariamente la una a la otra para completarse.



Existen condiciones necesariamente por las que la democracia en esencia tiene concepciones tan adversas y empáticas al mismo tiempo, en la doctrina pareciera una utopía y en la praxis una perversión, pero lo cierto es que ha funcionado como un sistema de gobierno “equilibrado”, en el que es indispensable aquellos que están llamados a elegir a quienes deberán decidir, cayendo en la perversión de los grupos protagonistas de la vida política en la que ya no hay un soberano sino que es el pueblo dividido objetivamente en grupos contrapuestos en competencia con autonomía relativa al gobierno central.

Vicente Flores.

martes, 16 de julio de 2013

“DOGVILLE” - primera película de la trilogía Estados Unidos: Tierra de Oportunidades.



Las sociedades a lo largo de la historia han sido cambiantes en cuanto a su percepción como en su actuar. Estas cambiantes percepciones y acciones, han sido originadas por grandes cambios ya sea dentro de su estructura social, económica, académica, etc. Sin duda alguna los cambios han sido en beneficio o perjuicio para los integrantes de dicho grupo social en general, ya sea denominados por un estatuto geográfico o puramente social o de género.

Dogville, un poblado pequeño, con un número mucho muy reducido de habitantes, quizá los suficientes para convivir y llevar a cabo cada uno actividades distintas como el comercio, transporte, cuestiones religiosas, etc., todo ello indicando una cierta “estabilidad” social. Esto mismo poder analizar en cada uno de las sociedades y micro sociedades existentes, o como lo retomaran los culturalistas a las sub culturas, cada uno de los personajes podríamos asimilarlos como la representación de esos grupos en una sociedad, es decir, el personaje que es un campesino, ante una sociedad en análisis representaría a la parte campesina y del campo, las mujeres de la tienda representaran quizá a la parte comerciante, y así cada uno de los personajes será la representación pura en dicha película con respecto a los grupos o gremios existentes en las sociedades.

Como mencioné en el párrafo primero, la sociedades siempre se encuentran en constante cambio, unos serán más rápidos que otros, unos más serán más fuertes o radicales; pero al final todos los cambios afectan ya sea en perjuicio o beneficio para la sociedad. Ante estos inminentes cambios, habrá ocasiones en que la sociedad podrá aceptar o no dichos cambios, y opinar para su aplicación o su rechazo; Grace, aquella muchacha que huía de los “gangsters” por circunstancias que de principio no se conocen, representa el cambio al que hago referencia (todo ello representado como algún tipo de metáfora en la película para el análisis que hago), un cambio al que en principio se temía, pues la monotonía los ahorcaba y la confianza entre los habitantes era total. Como todo cambio, fue difícil aceptarlo, sobre todo por el riesgo que representaba ésta al no conocer su pasado, costumbres, ni detalles que pudieran dar una expectativa positiva a la visión de aquella micro sociedad. Grace, puede representar perfectamente ante la realidad, esa serie de cambios a los que la sociedad teme, que procura con delicadeza y prefiere aún más no aceptarlos, aunque sea inminente su imposición, pues la adaptación a estos nuevos regímenes conlleva la erradicación de algunas acciones, aunque no sin antes decir que en su mayoría pueden ser cambios en beneficio, pues la visión social cambia, el pensamiento y la actitud; tal y como Grace lo hace, ella fue un claro ejemplo en el filme de un benéfico cambio, trascendente si bien es cierto pero necesario, pero fue necesaria su votación para poder permanecer y acceder a ella, o al cambio que ella representa en sí misma.


Dogville es una película con un campo de análisis muy amplio acerca de las acciones en la sociedad, de su comportamiento y de la actitud frente a las diversas circunstancias, en un enfoque especial de mi punto de vista al cambio y lo que conlleva esto. Quiero cerrar con una frase del filme que me impacto y que resume en todo aspecto al análisis anterior “…Eso los atemorizaría, pero no mejoraría nada. Todo podría repetirse si alguien volviera a pasar por aquí y se mostrara vulnerable. Para eso quiero el poder, si no te molesta. Para que el mundo sea un poco mejor.”

“PRESUNTO CULPABLE”



La cultura jurídica en México creo yo no ha sido la mejor con la que contamos hoy en día, especialmente la cultura jurídica externa, es decir, la que corresponde a la población en general y que en muchas ocasiones también la interna que corresponde a ese pequeño sector de la población que se dedica a la jurisprudencia y a la aplicación de la ley. La película “Presunto Culpable” es una clara alusión al hecho que he venido mencionando en las líneas anteriores, es la frialdad de las cuestiones de justicia y tristes realidades que sin más ni más se viven en miles de casos, en los que no se busca al culpable sino quien pague la culpa, tal es el caso del protagonista de la cinta José Antonio Zúñiga.

El caso de José Antonio Zúñiga no es el único ni el más particular que haya, tampoco es el más reciente ni el más controvertido, pero sí fue el que dio salida a una ola de críticas sociales, políticas, internacionales, etc., sobre su caso mostrado en dicha cinta, mostrando  la clara evidencia de la corruptibilidad, del grado tan alto de incompetencia de algunas autoridades cuya tarea es “impartir justicia” de manera imparcial. José Antonio Zúñiga es un joven que hace algunos años fue acusado de homicidio en la delegación Iztapalapa del Distrito Federal, delito por el cual fue detenido y tras un largo y difícil proceso, sentenciado; conociendo él su inocencia y con pocos recursos en ese momento para poder demostrar la contrariedad de lo que le acusaban mostró siempre una tranquilidad aunque no del todo ante dicho proceso, aplicó como popularmente se dice “el que nada debe nada teme”, aunque aquí había mucho que temer pues la fabricación de “testigos” estaba a la orden del día y por tanto su caso se complicaba cada día más.

Gracias a una serie de vicios en el procedimiento del juicio que fue la falsificación de la cédula profesional de abogado defensor que le fue asignado (de oficio), y que ayudó a J. Antonio a interponer lo que se conoce como nulidad de juicio ante tal “mínimo detalle”, petición que procedió y que dio pauta a un segundo juicio, que sería condenado y juzgado por el mismo juez que en primera instancia había llegado su caso. El gran trabajo del abogado defensor, fue extraordinario, pues siempre puso en tela de juicio las declaraciones del supuesto testigo, quien incurría diciendo que él había sido testigo presencial de los hechos. El abogado defensor no perdía detalle de las situaciones que se daban en ese juicio pues todo, absolutamente todo lo que el testigo declaraba el lo cuestionaba, pues era evidente que los policías habían obligado  al testigo a declarar en contra de J. Antonio. Todo en ese juicio era falso exceptuando la declaración de Antonio, quien mostraba una desesperación cada vez más notoria por su libertad.

Finalmente, tras una gran discusión en juzgados, con declaraciones varias, con policías que se reducían a decir que no recordaban nada; J. Antonio salió libre gracias a la oportuna intervención de ese gran abogado, quien se dio a la tarea de realizar un exhaustivo trabajo para poder probar la inocencia de su cliente y que eficientemente lo conseguiría. La fabricación de testigos y de falsos culpables, es una tarea que desgraciadamente se da a diario en cientos o tal vez miles de casos en nuestro país, y sin duda en el mundo entero. Esa ineficacia y alto grado de irresponsabilidad en su trabajo, son las autoridades que tenemos “resguardando nuestra seguridad”, no se dan a la tarea de realizar una investigación certera y probatoria, sino se reducen a encontrar quien pague la culpa, y desgraciadamente son las personas con menos recursos las más vulnerables a este tipo de cuestiones, pues al no tener las facilidades económicas o de educación para saber cómo actuar son presa fácil de estos “fabricantes de culpables”.

Es triste ver, como se buscan individuos que paguen una culpa que no les corresponde, mientras que el verdadero culpable del hecho ande por las calles delinquiendo sin freno alguno, gracias a la impunidad de la autoridad, a la falta de compromiso y a la comodidad de no investigar sino solo actuar. Es lamentable escuchar decir entre los mexicanos, esa tan trillada frase de “Solo pasa en México”, que la misma población no confíe ni en quien tiene el “compromiso de velar por una seguridad y una integridad nacional” ya sea desde una patrulla, o desde un juzgado.

En conclusión, solo puedo decir, que nosotros los actuales estudiantes y próximas autoridades y dirigentes de esta nación, somos quienes podemos erradicar eso, somos la tan ansiada esperanza, pero parece ser que esta frase se venía diciendo desde hace ya algunas décadas, y esos jóvenes que eran la esperanza en esa época, ahora son los que cometen los mismos errores del pasado, será que es un ciclo vicioso del que no saldremos? O será que no queremos salir de ese ciclo por comodidad para los de “arriba”? esas respuestas creo yo solo están en cada uno de nosotros, y en nosotros mismos la solución.

Vicente Flores.